La lactancia es otra situación fisiológica en las que están incrementadas las necesidades nutricionales de la mujer, debido al esfuerzo metabólico que significa la producción de leche.

Los errores nutricionales durante esta etapa, pueden afectar la cantidad de leche producida por la madre, y consecuentemente el normal crecimiento y desarrollo del bebé.

La lactancia se caracteriza por:


Se diferencian cuatro etapas en la producción de leche materna madura. Este proceso se lleva a cabo entre diez y quince días después del parto y se detallan a continuación:

Pre-calostro: contiene Ig A (inmunoglobulinas A), que refuerzan los pechos y pezones.

Calostro: es el tipo de leche que toma el recién nacido hasta el cuarto día de vida. Contiene B carotenos, vitaminas liposolubles, y lactoferrina. De color amarillento, su composición está entre el suero sanguíneo y la leche madura.

Leche de transición: el volumen del calostro aumenta progresivamente. Es la leche que el recién nacido toma desde el cuarto al décimo quinto día de vida.

Leche madura: se produce entre 700 y 900 ml por día y es rica en ácido linoleico.